David Peña en Bélgica - 2º parte
Publicada el 21-02-07 - Enviada por
Redacción solociclocross.com
El domingo, después de 130 km de autovía sin una curva y adelantando a miles de coches a mi vertiginosa y suicida velocidad de 110 km/h. (hay que ver lo poco que les gusta a estos pisar el acelerador…) me planto en Heerlen, allí me encuentro con Isaac y su entrenador y por fin puedo hablar en cristiano con alguien, después de casi tres días hablando conmigo mismo y empezar a pensar en inglés.

El circuito está muy embarrado y muy pesado y es duro, duro, bastante peor que
Asteasu este año, había zonas donde se hacía muy complicado pedalear y una par de subidas a pata donde pienso que unos mosquetones y una cuerda no desentonarían para nada, es más, yo propondría un teleférico… Hay un par de tramos de carretera pero el resto es de ir pegando chepazos en plan animal y de empujar hasta con las orejas. En la salida no está
Nys pero el resto sí así que mires donde mires, ves nivel y del bueno, esto es
Holanda así que se nota el bajón de gente, no hay tanto público como en
Eecklo y en el resto de categorías no hay tanta participación, eso sí, hay que destacar el gran número de alemanes que hay corriendo, y es que les queda bastante cerca.
De nuevo en la última fila pero salgo algo mejor y no me corto, paso el primer barrizal pero ya voy a tope, entramos en el segundo y la cosa se estira y ya cada uno va a su rollo, empieza el baile, voy donde la bici me lleva, cada curva es un espectáculo y la bici se convierte en una losa a cada pedalada, en la primera vuelta ya voy solo mientras veo a Isaac, a un italiano y al polaco de ayer a unos metros de mí, pasan las vueltas y el cansancio aparece, se hace durísimo pedalear en ese barrizal, hay tramos en los que voy muy poco a poco, lo justo para no caerme, las distancias se agrandan y ya estoy más solo que la una, nadie ni por delante ni por detrás.
Yo a lo mío, por ahí haciendo equilibrios, la gente anima, se oye algún David y algún Olé Spaniard, con lo que me gustan a mí los toros, pero se agradece enormemente, cuando estoy en mi antepenúltima vuelta aparece Boom con Groenendal en plan bisontes americanos, me pasan sacándome las pegatinas y los árbitros me informan de que pare, uno me pide unos datos, se los doy y sigo haciendo el circuito para aprovechar el barro y seguir entrenando, miro atrás pero no viene nadie y eso que hace mucho que el par de dos me ha pasado, llego hasta el box justo cuando pasa Vervecken y Page pateando como un par de keniatas en un trozo que yo me emperraba en hacer en bici a 3 km/h. Y es que la experiencia es un grado…
Yo me he encontrado bien pero está claro que ahí se va unos 150 puntos por encima. Pasan los tramos críticos con mucha facilidad y con una potencia descomunal, no pierden velocidad en ningún momento, y la clave es que su velocidad de crucero es cósmica.
Vamos, que vengo alucinado y contento, ha sido una experiencia irrepetible, o igual sí que repito…
Hasta aquí el periplo de Peñita en Flandeslandia!!!!
Hasta el próximo invierno!